Irán ordenó un pronunciado aumento de su producción de crudo el lunes para aprovechar la suspensión de las sanciones internacionales en su contra, y algunas firmas extranjeras expresaron su interés en firmar contratos con Teherán.
Sam Wilkin y Bozorgmehr Sharafedin / Reuters
Otros se mostraron más cautelosos, por el riesgo de ser alcanzados por sanciones residuales de Estados Unidos pese al levantamiento de aquellas impuestas por Washington, la Unión Europea y la ONU.
Las medidas fueron suspendidas como parte de un histórico acuerdo entre Irán y las potencias mundiales a cambio de que Teherán frenara su programa atómico. El presidente iraní, Hassan Rouhani, dijo el lunes que su país no violará el acuerdo nuclear mientras Occidente también cumpla con sus compromisos.
Describiendo el acuerdo como un ejemplo excepcional en la historia de la diplomacia, Rouhani dijo que Irán estaba comprometido a no buscar armas nucleares.
El ministro de Petróleo Rokneddin Javadi dijo que Irán podría aumentar la producción en 500.000 barriles por día “la orden de elevar la producción fue emitida hoy”.
Los precios del crudo tocaron un mínimo desde 2003 el lunes ya que el mercado se preparaba para exportaciones adicionales iraníes de petróleo, en un mercado ya sobre abastecido.
El levantamiento de las sanciones abrió la puerta a oportunidades de negocios en una amplia gama de sectores, desde aviación a telecomunicaciones.
Sin embargo, sanciones impuestas por Estados Unidos el domingo contra 11 compañías e individuos por proveer material al programa de misiles balísticos de Irán complicaban el escenario.
El alcance de estas sanciones es mucho menor, pero Teherán las denunció el lunes. El portavoz de la cancillería Hossein Jaberi Ansari dijo que “no tenían legitimidad legal o moral” porque armas vendidas por Estados Unidos a sus aliados regionales eran usadas para cometer “crímenes de guerra contra ciudadanos palestinos, libaneses y más recientemente yemeníes”.
ACUERDOS Y DIPLOMACIA
Varias compañías alemanas figuraban entre los interesados en hacer negocios con Teherán y el Gobierno germano dijo que planeaba retomar las garantías estatales de exportación para firmas que quisieran firmar acuerdos con Irán.
Daimler dijo que su división de camiones había firmado cartas de intención con socios en Irán, donde vendió hasta 10.000 vehículos por año hasta el 2010.
Herrenknecht, una compañía familiar alemana que ayudó a construir el metro de Teherán en la década de 1990, dijo que esperaba que Teherán licitara nuevos proyectos y estaba lista para aprovechar la oportunidad.
En tanto, Commerzbank dijo que estaba analizando la posibilidad de regresar a Irán, menos de un año después de acordar el pago de 1.450 millones de dólares a Estados Unidos por violaciones a sanciones en parte vinculadas con el país.
La suiza Zurich Insurance dijo que analizaría coberturas de seguros para clientes corporativos que hagan negocios con Irán. El jefe de la matriz de British Airways, IAG, comentó que esperaba empezar a volar hacia Teherán “en el futuro cercano”.
También España está negociando con Irán la construcción de una refinería iraní en el estrecho de Gibraltar, dijo el ministro de Relaciones Exteriores el lunes.
El canciller español José Manuel García-Margallo afirmó que esperaba que la refinería, que sería construida en la ciudad portuaria andaluza de Algeciras con firmas locales, fuera el primero de muchos acuerdos entre ambos países.
Además, Rusia, una de las partes del acuerdo nuclear del año pasado, afirmó que analizaba vender helicópteros militares a Irán y exportar más granos. La compañía nacional de aluminio india NALCO dijo que en breve enviaría un equipo a Irán para explorar el establecimiento de una fundidora por unos 2.000 millones de dólares, aprovechando el gas barato local.