Oficina secreta de la CIA habría hallado nueve “naves no humanas” en distintos lugares del mundo

 

 

El pasado mes de julio un ex oficial de inteligencia aseguró ante un subcomité de la Cámara de Representantes que Estados Unidos había encontrado “restos biológicos no humanos” al investigar OVNIS. Esta declaración, bajo juramento, produjo un fuerte cimbronazo. Unos meses después, tres fuentes informadas sobre supuestas operaciones de alto secreto reforzaron la información de David Grusch, al revelar que una oficina secreta de la CIA halló al menos nueve “naves no humanas”.

Por Lautaro Gorostiaga | Infobae

Según detallaron bajo condición de anonimato al diario británico Daily Mail, la responsable de esas misiones fue la Oficina de Acceso Global (OGA, por sus siglas en inglés), un ala de la Dirección de Ciencia y Tecnología de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, y que desde 2003 viene trabajando en la recolección de información y rastros de lo que podrían ser naves espaciales extraterrestres en diferentes partes del mundo.

Una de las fuentes sostuvo que son “al menos nueve” las naves recuperadas por el Gobierno norteamericano. Algunas de ellas fueron encontradas destrozadas tras sufrir un accidente, mientras que dos se encontraban completamente intactas.

Ese informante detalló, además, que la CIA cuenta con un “sistema capaz de detectar OVNIS cuando aún están camuflados”. En caso de que las naves no humanas aterricen o se estrellen, las autoridades envían unidades militares especiales para la recuperación de los restos.

La Oficina de Acceso Global realiza misiones desde 2003 para la recolección de información sobre OVNIS

 

Otra fuente conocedora de las actividades de OGA afirmó que esa oficina de la CIA tiene la capacidad de que el Ejército norteamericano acceda en secreto a zonas del mundo a las que normalmente se les “negaría el acceso”. Por ejemplo, detrás de las líneas enemigas.

“Son muy hábiles para llegar a cualquier parte del mundo que deseen”, apuntó.

Una vez que recuperan los restos, los ponen bajo custodia “y protegen su secreto”. Los militares norteamericanos se encargan de la recuperación física. Pero no permanecen bajo control militar, sino que quedan en manos privadas para evitar que entes públicos se vean obligados a ingresar estos hallazgos en sus registros oficiales.

Según las fuentes, la oficina de la CIA suele entregar los restos o el material a contratistas aeroespaciales privados para su análisis.

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